¿Quién no ama el calor de una chimenea en una fría noche de invierno? Sin embargo, disfrutar de los beneficios del fuego también conlleva una gran responsabilidad. Asegurarse de que su chimenea sea segura cada año es un gran comienzo. Tenga incendios seguros durante todo el invierno con los siguientes consejos de seguridad y mantenimiento de la chimenea:

Haga inspeccionar la chimenea todos los años y haga que un profesional la limpie cuando sea necesario.
Si bien esto puede parecer un gasto innecesario, puede ser útil para las tarifas de su seguro certificar su chimenea WETT (Wood Energy Technology Transfer). Además, limpiar e inspeccionar la chimenea con regularidad puede evitar reparaciones costosas y daños por incendio.

Instale una tapa de chimenea para ayudar a asegurar que los animales o pájaros no bloqueen la chimenea.
Las chimeneas pueden ser el lugar perfecto para mapaches, ardillas y otros animales pequeños y pájaros. Las tapas de las chimeneas con pantallas pueden evitar que entren en la chimenea y causen una obstrucción. Además, una tapa de chimenea puede evitar que la lluvia penetre en la chimenea y corra el mortero y los ladrillos.

Utilice una rejilla para chimenea.
El hormigón es una superficie muy duradera, pero aún así, la exposición directa prolongada al fuego la arruinará. Una rejilla de chimenea permite una mejor protección de la chimenea al ahorrar el piso del calor directo, ahorrarle dinero en costos de reemplazo y alargar la vida útil de la chimenea.

Tenga un extintor de incendios cerca e instale detectores de humo y de monóxido de carbono.
Los incendios de chimeneas son responsables de millones de dólares cada año por daños en el hogar y el contenido. Tener un extintor de incendios cerca y tener una detección temprana de problemas mediante un detector de humo o monóxido de carbono puede ayudarlo a garantizar la seguridad de su familia.

Limpia las cenizas después de cada fuego.
Deja que las cenizas se enfríen al menos 24 horas antes de sacarlas de la chimenea. Guarde las cenizas en un recipiente no combustible fuera de la casa hasta que pueda deshacerse de ellas correctamente.

Limpie el área alrededor de la chimenea de objetos y materiales inflamables.
Los objetos cotidianos como juguetes y plantas de plástico, papeles y líquidos como esmalte de uñas y quitaesmalte son extremadamente inflamables deben mantenerse alejados de la chimenea. Incluso una pequeña chispa puede hacer que estos objetos comiencen a arder.

No cierre la compuerta hasta que las brasas se hayan apagado por completo.
Las brasas pueden permanecer calientes hasta dos días después de un incendio. La compuerta debe permanecer abierta, incluso si no hay fuego, para evitar que el monóxido de carbono se quede en su casa. ¡NUNCA DEJE SU FUEGO DESATENDIDO!

Si sigue los consejos anteriores, su familia puede disfrutar del crepitar y la belleza de un fuego de leña, todo mientras se siente seguro y protegido.

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