Como propietario de un negocio, puede estar seguro de que si ocurre un desastre, incluso mientras está tratando de recuperarse, su negocio será examinado de cerca por varias personas. Por ejemplo:

Si usted tiene accionistas, soportará otro nivel de escrutinio debido a su responsabilidad fiduciaria.

¿Cuáles serán sus hallazgos?

Por supuesto, si se le puede encontrar deficiente o incluso negligente, dependerá de la situación.

Sin embargo, en todos los casos, una demanda seria puede derribar a la empresa con la misma seguridad que el desastre.

Quizás no pueda protegerse del desastre. Pero puedes tomar medidas para protéjase de las consecuencias legales.

Tres sencillas recomendaciones.

  1. Consulte con sus asesores profesionales sobre el tema de “preparación para emergencias”. Por ejemplo, tenga una reunión con su abogado, su agente de seguros y su asesor de recursos humanos sobre el tema. Comprender los estatutos de seguridad que se aplican a su industria en particular; las asociaciones profesionales pueden ser de ayuda aquí.
  2. Aproveche la experiencia interna elaborar un plan sencillo de preparación para emergencias o de continuación empresarial. Hay muchos recursos disponibles para comenzar, y es probable que los miembros de su propio personal estén más informados sobre las funciones vitales que cualquier persona externa.
  3. Toma medidas razonables para proteger el negocio siguiendo las recomendaciones de su plan. Estos incluyen la protección de datos (copias de seguridad, sistemas redundantes, almacenamiento fuera del sitio), tener un plan para mantener las funciones esenciales (con asignaciones de roles apropiadas y asignaciones de respaldo para completar para las personas que probablemente no estén allí) y comprender las necesidades de los empleados que pueden verse separados de sus familias.

Sí, pueden ocurrir emergencias. En el mundo de las pequeñas empresas, ¡quizás sea seguro decir que las emergencias SUCEDERÁN! Sin embargo, no se sigue que una emergencia deba convertirse en un desastre.

Recuerda la regla del hombre prudente.

¿Está haciendo lo que se esperaría que una persona prudente en sus circunstancias supiera y hiciera?

Este artículo no pretende proporcionar asesoramiento legal. Pero si identificó algunos posibles agujeros en su planificación de emergencia, ahora sería un buen momento para tomar medidas para llenarlos. Seguir las recomendaciones anteriores puede protegerlo de ser acusado de negligencia. Más importante aún, seguirlos puede proteger al negocio del fracaso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *